El primer teniente alcalde del Ayuntamiento y delegado de Infraestructuras para la Sostenibilidad, Antonio Rodrigo Torrijos, ha visitado la restauración del monumento de la Inmaculada, en la Plaza del Triunfo, con motivo de los trabajos de mejora y la festividad de la Virgen.
Los trabajos de conservación y restauración del Monumento comenzaron en mayo de 2009 y han sido promovidos por la Delegación de Infraestructuras para la Sostenibilidad, de Antonio Rodrigo Torrijos.
El presupuesto para esta intervención asciende a cerca de 60.000 euros, y las obras se han centrado en solucionar las patologías y deficiencias que presentaba el mármol y la piedra arenisca del monumento, para sí recuperar sus valores originales.
Todo el conjunto monumental, construido en 1918 por Lorenzo Coullat Valera, se elaboró en piedra y se labró en arenisca, excepto la escultura de la Inmaculada Concepción, que por su valor simbólico se talló en mármol blanco de Carrara.
Para realizar las labores de reconstrucción se ha compuesto un equipo multidisciplinar formado por científicos, historiadores, conservadores-restauradores de obras de arte y técnicos informáticos, que han trabajado en todo momento en el conocimiento y autorización del Servicio de Protección del Patrimonio Histórico de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía.
El mármol de Carra estaba en buen estado antes de la intervención, si bien se encontraba muy meeteorizado y más poroso en superficie de lo habitual, debido a su exposición a los agentes climáticos y la contaminación urbana. Sin embargo, los mayores problemas aparecían en la arenisca del resto del monumento, muy degradado, con fisuras y graves pérdidas de volumen. De ahí que buena parte de los trabajos de conservación y restauración se hayan centrado en las cuatro figuras de las base del monumento: el teólogo Juan de Pineda, el poeta Miguel Cid, el escultorJuan Martínez Montañés y el pintor Bartolomé Esteban Murillo.
El tratamiento general dado a la base ha requerido de diversos trabajos: la localización de canteras de piedras de alta calidad similar a la intervenida; la limpieza, consolidación e hidrofugación, según tratamientos generales para la piedra; el saneamiento de la piedra alterada en zonas muy localizadas para su reconstrucción; y la extracción de elementos metálicos de sujeción alterados y su sustitución pos otros similares en fibra de vidrio.
La reconstrcción y reintegración de las cuatro figuras se ha realizado de acuerdo a la representación infográfica previamente realizada. En la talla de Martínez Montañés se ha sustituido la cabeza y se han modelado las manos derecha e izquierda; la figura de Miguel Cid ha experimentado la reconstrucción de los dedos de ambas manos, de una parte de la lira y de la nariz; Padre Juan de Pineda ha necesitado de la reconstrucción de un pliegue de la capa, de la mano derecha y de diversos arreglos en el gorro; y Bartolomé Esteban Murillo ha sido restaurado en ambos pies y manos, en la paleta que porta, además de en la cara, la nariz y la boca.
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